Ras Al-Ain es una de las zonas más castigadas durante la guerra en el norte de Siria. Allí, la destrucción de infraestructuras dejó a la población más vulnerable sin acceso a agua potable, multiplicando las enfermedades. Gracias a este proyecto, cofinanciado por el Ayuntamiento de Málaga, hemos intervenido para revertir esta situación. Hemos beneficiado a 1.300 personas en una de las zonas más afectadas por el conflicto, de las cuales 800, la mayoría niños y niñas, disfrutan hoy de agua segura, saneamiento adecuado e higiene. Para ello, rehabilitamos y equipamos una escuela con una fuente de agua limpia y sostenible e instalaciones sanitarias dignas, e impartimos talleres de higiene y salud para que la población aprenda a protegerse. Como resultado, el 75% de la población ha adoptado comportamientos higiénicos, frenando las enfermedades transmitidas por el agua contaminada. Porque llevar agua limpia a una zona castigada por la guerra es llevar salud, dignidad y esperanza de futuro.

